Querido homeópata

5/12/17|Gerardo Tecé

Querido homeópata. ¿Sientes un leve dolor de garganta? ¿Tos? ¿Mocos? ¿Fiebre, tal vez? Es normal por estas fechas. Quizá tengas gripe o te hayas enfriado al ir caminando hasta la tienda de flores de Bach. No te preocupes: tenemos una solución para lo tuyo. Si lees este o cualquiera de los textos de Lío Pardo de principio a fin dos veces al día durante una semana, puedes curarte. Decimos que puede, porque es cierto que no está demostrado científicamente, pero no es menos cierto que no existe un solo estudio científico que indique lo contrario: nadie puede asegurar que leer Lío Pardo no sirva para aliviar los síntomas del resfriado y de la gripe.

La homeopatía es ese sistema médico alternativo basado en la idea original de que las dolencias (patías) se curan con lo mismo (homeo) que las provocan. Es decir, si tienes diabetes, tómate un par de cucharaditas de azúcar con agua bendecida por Paulo Coelho y déjate de insulina. Si te has partido una pierna, golpéala rota contra la pared, si con los ordenadores funciona lo de darles un golpecito, el ser humano no va a ser menos que las máquinas y además, como diría Coelho, el ser humano es maravilloso. Según la teoría homeópata, los remedios naturales son más sanos que la química porque, como todo el mundo sabe, en la naturaleza todo es sano (el cianuro, los gérmenes, la lepra o que te pique una víbora en el ojo) y en la naturaleza y en el ser humano no hay química (de hecho, H2O son las siglas de 2 gotitas de Homeopatía y 1 de Orquídeas de campo).

¡Vamos, no me jodas! Claro que hay quien abusa de la química y que quienes dirigen la industria farmacéutica son peores que un mordisco de víbora en la punta de la decencia humana, pero hay una cosa que se llama ciencia. Hace 500 años todo era homeopatía. – Esa mujer es una bruja, la he visto volando con una escoba. – Venga, pues vamos a comprobarlo aplicándole homeopatía: si la tiramos por el barranco y vuela es que es bruja. ¡Nunca volaban porque no eran brujas, idiotas! Y no, no llueve porque saques en procesión a la virgen, ni te curas un cáncer con plantas. Es 2017. Hay una cosita que se llama método científico, una serie de pruebas para comprobar si algo funciona o no. Si funciona, es ciencia. Si no, es homeopatía.

La homeopatía es una medicina alternativa como un pelirrojo podría ser considerado un moreno alternativo o yo podría pedir que se me considerase el Brad Pitt alternativo, me cago en la leche. “No, es que si te lo crees, el efecto placebo funciona”. Mira, ¿ves ese puente? Hazme ahora mismo el favor de beberte esta infusión de té verde con flores de cerezo, de tirarte para abajo y de creer muy fuerte que puedes flotar. Y como te caigas y te mates, luego bajo yo por las escaleras y te pego un guantazo de madre por gilipollas. Perdón, que me he calentado, pero es que los que somos todo química nos ponemos muy violentos a veces. Es que, de verdad, vamos a ir acabando ya con la tontería, ¿no? Que se empieza por las flores de Bach y se termina quemando a alguien en la hoguera para sacarle al demonio. Venga, a seguir bien y a creer más en quienes se tiran años estudiando y creando CIENCIA.

P.D: Soy empirista radical, lo siento. Conozco gente, incluso amigos, que se va a cabrear conmigo por esto. Les recomiendo, con cariño, mezclar en un vasito 200 centilitros de agua quince gotitas de flores de lavanda. Se os pasará el cabreo. No falla.

LEER: Querido cromañón
juegosolimpicosmujeres

LEER: Querido enfermo
queridoenfermo

LEER: Querido Homófobo
queridoenfermo

LEER: Querido racista
racismogerardo2ok

Encuentra más noticias de:

Comentarios