Entrevista a Matías, el apostol del que nadie se acuerda

14/06/17|Diostuitero

Lo sé, no tenéis ni idea de quién es. Os pondré al día: cuando Judas se ahorcó ( o se tiró por un barranco, según la parte de la Biblia que leáis, ya sabéis que la precisión y el rigor no es nuestra fuerte), en lugar de doce apóstoles solamente quedaron once. Y eso no podía ser, porque el doce es uno de mis números favoritos, no en vano las tribus de Israel fueron doce.

Necesitaba un apóstol por tribu, así que mis chicos, como yo ya me había al Cielo, se pusieron a pensar quién podría ser el sustituto de Judas. Dudaban entre un tal José llamado el Justo y Matías. Como el Espíritu Santo todavía no había llegado y no les podía iluminar lo echaron a suertes y le tocó a Matías.

Me lo encuentro en un rincón del Cielo donde nadie repara nunca, detrás de un par de nubarrones grises:

Dios: ¡Hola, Matías! Soy Dios, ¿te puedo entrevistar para @liopardo?

Matias: ¡Señor! ¡Dichosos los ojos! Me tenías olvidadísimo. Bueno, como todo el mundo, soy el apóstol más pringao de toda la Biblia.

Dios: No te pongas así, lo que pasa es que Judas dejó mucha huella. El que lo sustituyera iba a pasar desapercibido, fuese quien fuese.

Matias:  Eso me pasa por ser bueno. Tenía que haber sido un maldito traidor como Judas y haberme cargado a San Pedro o San Juan, que de esos bien que se acuerda todo el mundo.

Dios: No seas así, Matías. Recuerda que antes de eso ya te había elegido entre los Setenta, los discípulos que envié por el mundo a predicar.

Matias:  ¡Claro, entre setenta tíos quieres que alguien se acuerde de mí! Además vaya rollo, nos enviaste a predicar de dos en dos por las casas, como si fuésemos Testigos de Jehová, o mormones.

Dios: Calla, no nombres a Jehová, que una vez vi en La Vida de Brian que no se podía pronunciar su nombre. Y ya sabes cómo las gasta mi padre.

Matias:  Sí, hasta tú que eres su hijo acabaste crucificado. Por cierto, dile que te dé un poco de Betadine, que no se te acaban de cicatrizar bien las heridas.

Dios: ¡Cómo se nota que a ti también te martirizaron y entiendes de ésto!

Matias: Sí, para colmo me tuvieron que martirizar. Y encima mucha gente lo pone en duda, porque es algo que solamente señala algún historiador eclesiástico pero la Biblia no dice ni pío. Claro, como no soy importante…

Dios: No te quejes, que San Pedro y San Pedro también sufrieron martirio y la Biblia tampoco lo cuenta.

Matias: ¡San Pedro y San Pablo! ¡Sin Pidri y Sin Pibli! ¡Ya estoy harto de que unos carden la lana y otros se lleven la fama! San Pedro te negó tres veces, y encima fundó el Vaticano, y San Pablo se pasó media vida persiguiendo cristianos. ¡Si es que parece que te gusta premiar a los malos!

Dios: Veo que me vas entendiendo. Bueno, te dejo, que he quedado para tomar algo con Donald Trump.

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